Allegion

Heinrich-Braun-Hospital:
cara a cara con el futuro.

 

Zwickau, la cuarta ciudad más grande de Sajonia y un centro económico y de la fabricación de automóviles de éxito es, además de una ciudad muy moderna, un lugar de peregrinaje para los amantes de la Historia – así de variadas son las rutas, plagadas de tradiciones, por las que se llega a la ciudad al pie de las montañas de Erzgebirge, documentada por primera vez en 1118. Incluso el hospital estatal de Zwickau -que recibe su nombre en honor de su fundador Heinrich-Braun-Krankenhaus (HBK)- es un símbolo de solidaridad entre lo antiguo y lo moderno: el hospital regional, construido en 1921 siguiendo el estilo Pavillonstil de Zwickau, ampliado y rehabilitado de manera sofisticada varias veces desde entonces, ofrece medicina de primer nivel en todas las especialidades existentes. Con el sistema digital de control de acceso y cierre de SimonsVoss, el hospital asegura los estándares técnicos de seguridad más elevados.

El HBK se encuentra al oeste de Zwickau, rodeado de naturaleza. Actualmente, con una superficie total de 300.000 metros cuadrados, el hospital, que es en gran parte monumento histórico y hospital universitario de la Universidad de Leipzig, dispone de 812 camas en 15 clínicas. Aloja un gran centro quirúrgico con un servicio de consultas de cirugía de la boca, la mandíbula y la cara, un instituto de radiología, de diagnóstico y mucho más. 1.500 empleados atienden cada año a unos 28.000 pacientes de toda Sajonia.

_

De lo antiguo surge lo morderno.

El sistema de cierre se encarga de controlar qué empleados del clínico pueden acceder a cada habitación y área de seguridad, como los laboratorios, quirófanos o zonas de cuidados intensivos. Antes de 1989, había diez sistemas mecánicos distintos que desde 1991 se unificaron en una instalación de cierre general. Sin embargo, pronto quedó obsoleta ante el desarrollo técnico y físico, comenta el ingeniero de seguridad Gunter Neupert: "En 2001, cuando el plan de cierre estaba diseñado y los cilindros mecánicos se habían terminado de instalar, ya estaba todo obsoleto porque la logística del hospital había cambiado". Por lo tanto, se plantearon nuevos razonamientos para cambiar a un nuevo sistema. Neupert explica los motivos de fondo: "La pérdida de llaves, algo que ocurría constantemente, suponía siempre un riesgo de seguridad. El uso inflexible y los altos costes de mantenimiento derivados del cambio frecuente de cilindros, lo hacía más difícil". Se emplearon dos años para encontrar un sistema de cierre que fuera flexible y sobre todo, una inversión de futuro, que debía proteger a un total de 40 edificios. Después de un intensivo estudio del mercado, se celebraron reuniones con varios proveedores y se realizaron pruebas prácticas. "Al principio queríamos seguir trabajando con llaves convencionales pero luego todo cambió", afirma Neupert. Efectivamente, a principios de 2003, después de convocar un concurso público, el HBK finalmente se decidió por el sistema digital de control de acceso y cierre 3060 de SimonsVoss, y por lo tanto, por un sistema sin llaves.

_

 

Sistema 3060: sin llaves, sin cables y sin límites.

SimonsVoss es el líder tecnológico y del mercado en el segmento de los sistema digitales de control de acceso y cierre alimentados por batería. En lugar de un caos de llaves, este sistema tiene un único transpondedor para todas las funciones: la pequeña llave digital, con un formato actual, permite, según los derechos de acceso, accionar otros componentes del sistema como los cilindros de cierre o las unidades de control mediante radiofrecuencia y desbloquea hasta 48.000 puertas, portones, barreras o ascensores con sólo pulsar un botón.

La sencilla central para gestionar los controles de acceso y la automatización de los edificios es el software modular de SimonsVoss, el Locking-System-Management (LSM). Este software permite crear, desde el ordenador, planes de cierre individuales y gestionar funciones generales de forma localizada; y todo de forma clara, rápida y segura. Una ventaja que el HBK sabe apreciar en su justa medida. "La capacidad de programación flexible era una necesidad indispensable en nuestro caso. Gracias al LSM ahora podemos asignar, borrar o cambiar con sólo unos clics del ratón los derechos de acceso de cada empleado de forma muy precisa e individualizada. Asimismo podemos hacer frente a los requisitos logísticos y técnicos como cambios de estación, traslados, pérdida de transpondedores o cilindros de cierre defectuosos en cualquier momento y con sólo unos minutos mediante sencillos cambios en el programa". Aunque la comodidad obtenida exige al principio algunos esfuerzos de programación para crear el plan de cierre o al cambiar a una nueva versión actualizada del LSM, pronto se compensa por las ventajas del nuevo sistema, tal como resalta Neupert: "Es mejor hacerlo bien desde el principio que necesitar muchos más esfuerzos después". También debe contarse con algo de tiempo para programar detalladamente las puertas, guardarlas en el software y regrabar los nuevos datos en los cilindros con una Palm. Sin embargo, no cree que eso sea un inconveniente en ningún caso: "Con el sistema mecánico ni siquiera tenía esta posibilidad. Entonces tenía que cambiar el cilindro cuando había cambios y eso costaba mucho más tiempo y dinero".

_

Rápido, flexible y escalable.

En primer lugar, las características técnicas del sistema digital convencieron al HBK. Neupert menciona algunos ejemplos: "A diferencia de los demás proveedores, con SimonsVoss se podía cambiar la batería sin tener que desmontar el cilindro de cierre. Además la capacidad de la batería era mayor". Exacto; igual que los demás elementos digitales del sistema, los cilindros también se alimentan con una batería integrada que consume tan poco que permite más de 300.000 activaciones antes de tener que cambiarla. Y dado que el cambio y el montaje no suelen requerir ningún cableado, eso también se resuelve en un instante, de forma totalmente discreta y sin modificar puertas ni marcos. Además SimonsVoss cumplía la condición de respetar el entorno histórico. También se determinó un tamaño de pomo de 30 mm de diámetro para los cilindros de cierre que están montados en las puertas de las unidades -todas las puertas de salida de emergencia- para máxima seguridad.

Otra de las premisas era la posibilidad de integrar más adelante el control electrónico de tiempo y procesos de pago. Tampoco planteó ningún problema el Smart Relais digital de SimonsVoss, la interfaz inteligente para conectar sistemas externos. Desde 2005, en la clínica hay 17 terminales de control de tiempo. Con el dispositivo todo terreno llamado transpondedor también es posible pagar sin dinero en los comedores de los empleados o en la farmacia.

_

Aceptación de los usuarios decisiva.

¿Cuál es la reacción de los usuarios ante la nueva llave de alta tecnología? "La mayoría están acostumbrados al mando a distancia del coche o de la televisión así que no era nada nuevo", afirma con agrado Neupert. "Al principio lo único algo más extraordinario era que la puerta no se abriera con una llave sino que hubiera que pulsar el transpondedor".

_

Introducción conseguida.

Como es natural, el éxito o el fracaso de una novedad técnica la decide siempre la percepción subjetiva de los usuarios. Neupert lo corrobora con estas palabras: "Si los usuarios no hubieran aceptado el sistema, lo habríamos cambiado. Debe observarse qué es lo mejor para cada situación". Y SimonsVoss lo era. Hasta el momento se han distribuido en torno a 1.600 de las polivaletenes llaves con el nuevo formato y 1.400 puertas del hospital disponen de la tecnología digital del proveedor bávaro. Hasta el año 2010 el número de puertas digitalizadas ascenderá a unas 2.500. Una cifra imponente. "Desde mi punto de vista, los organismos grandes, como nuestro hospital, ya no pueden evitar tener un sistema digital", opina Neupert. El experto en seguridad, con sus largos años de experiencia, incluso recibió varias consultas sobre sistemas de cierre, algunas de otros hospitales que buscan nuevas opciones. "Basta con decir una frase: estamos muy satisfechos con el sistema de SimonsVoss".

 

 

 

 

 

Allegion